Una clase de puertas metálicas en Vizcaya son las puertas cortafuego. Son puertas de metal que se instalan con la finalidad de evitar la propagación de un incendio. Tienen capacidad de aislamiento térmico y un diseño que permite holguras para contrarrestar la dilatación del metal producida por el aumento de la temperatura.

Pero ¿cuál es la clave para que las puertas metálicas en Vizcaya sean lo más efectivas posibles como puertas cortafuegos?

Lo primero que hay que saber es que necesitan tener un grosor mínimo. Este no debe ser inferior en ningún caso a los 1,5 mm, teniendo en cuenta la normativa actual.

También hay que saber que la hoja, la cual está fabricada en acero galvanizado de unos 0,6 mm como mínimo con unos refuerzos perimetrales internos de 2,5 mm, está además internamente aislada por lana de roca.

En esta clase de puertas existe también un pivote de seguridad entre las dos bisagras de la parte inferior de la misma para evitar que la hoja de la puerta se separe del marco si tiene lugar un incendio.

Es muy recomendable también que, rodeando toda la longitud de la propia puerta (exceptuando su parte inferior), exista un material fabricado, por ejemplo, en grafito, que aporte características flexibles, insolubles y con una elevada capacidad de dilatación para que no se rompa la estructura con la consecuente elevación en la temperatura producida por el fuego.

Por último, es importante que la cerradura se encuentre protegida por la hoja con doble enclavamiento y resbalón de cierre, cumpliendo así con la normativa establecida actualmente.

En Hegar somos auténticos expertos en cualquier estructura relacionada con el metal, como en este paso las puertas cortafuego. Por ello, si necesitas instalar esta clase de puerta metálica, contacta con nosotros. Confía en profesionales en el sector para asegurarte la máxima calidad y seguridad del producto.